Homeopatía General


MORBILLINUM



(Nosode del sarampión; preparado con Secreciones Bucofaríngeas de Sarampionosos)

Sintomas mentales de MORBILLINUM

1 Obnubilación. Trastornos de la conciencia. Niños gruñones.

Sintomas generales de MORBILLINUM

*** 2 Su uso más importante es en las secuelas, recientes o lejanas, de un sarampión, y en todo afección que haya tenido como punto de partida un sarampión o cuya aparición haya coincidido con un sarampión. A este respecto, es interesante señalar que Margaret Tyler sostiene el concepto del sarampión crónica, al obtener asombrosos resultados utilizando este nosode en algunas cardiopatías, en epilepsias (tratadas con poco resultado durante años con otros medicamentos), en casos reumáticos y hasta en un caso desesperado e inoperable de cáncer; en general, lo daba a la 200ª, 3 dosis en días seguidas (una por día) o a la 12ª, 30ª, y 200ª, o 30ª, 200ª y 1.000ª, en 3 días seguidos. Puede usarse Morbillinum también como profiláctico. * 3 Agravación de una primo infección tuberculosa. 4 Crisis convulsivas generalizadas. Meningismo.

Sintomas particulares de MORBILLINUM

* 5 Lagrimeo. Fotofobia. Catarro ocular. Neuritis óptica. 6 Otitis agudas. 7 Catarro nasal. Aleteo nasal. ** 8 Hipertrofia de los ganglios del cuello. Garganta roja, irritada. ** 9 Puntitos blancos en la cara interna de las mejillas y en las encías (signo de Koplick), rodeados de una aureola roja, algo saliente. 10 Dolores abdominales, peor en la región apendicular. Adenitis mesentérica aguda. Esplenomegalia. 11 Abortos espontáneos. ** 12 Tos ronca. Taquipnea, con tiraje, cornaje y aleteo nasal. Rales bronquiales difusos. Soplos pulmonares congestivos. Laringitis estridulosa. Acentuación de los hilios pulmonares en la radiografía. Pleuresía purulenta. Ronquera. 13 Taquicardia. ** 14 Fiebre de 38º a 39º, con catarro óculo nasal, lagrimeo y tos y voz roncas. ** 15 Eritema macular comenzando en la cara y detrás de las orejas y extendiéndose hacia abajo a todo el cuerpo. Máculas rosaceas, ovales o redondas, que desaparecen por la presión, sin prurito, separadas por piel sana. Erupciones papulosas, o miliares confluentes. Manchas equimóticas. Descamación fina, furfurácea. Lupus eritematoso.